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Estados Unidos anuncia la muerte del líder de Estado Islámico

“Murió como un perro, murió como un cobarde”. Con estas contundentes palabras anunciaba el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la muerte del califa del autoproclamado Estado Islámico, Abu Bakr al-Baghdadi, este domingo. Un hecho que, según el propio Trump, se había convertido en “la mayor prioridad de su administración en materia de seguridad nacional”. “Está muerto”, ha remarcado. 

Los hechos han ocurrido durante la noche de este sábado en el marco de una operación de las fuerzas especiales estadounidenses en el noroeste de Siria. Según el relato explicado por Trump a los medios de comunicación, al-Baghdadi fue sorprendido y “murió después de meterse en un túnel sin salida, sollozando, lloriqueando y gritando hasta el final”. La versión oficial de los hechos es que, el líder de la organización terrorista, al verse acorralado, hizo explotar el chaleco de explosivos que llevaba puesto junto a tres de su hijos. “Alcanzó el final del túnel mientras nuestros perros le perseguían. Los resultados del test [realizados sobre los restos de su cuerpo] han ofrecido una identificación inmediata y positiva de que era él”, ha añadido Trump.

Desde 2011, Estados Unidos ofrecía una recompensa millonaria por cualquier información que facilitase su captura o muerte. “Es, seguramente, el mayor terrorista que hemos capturado jamás. No había nadie mayor que él. Era el peor. Osama Bin Laden era grande, pero se hizo grande con el World Trade Centre. Este hombre construyó un país entero, como a él le gustaba llamarlo”, ha señalado el presidente estadounidense.

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Donald Trump siguiendo la operación de captura de al-Baghdadi junto con otros miembros de su gobierno y del ejército estadounidense. / Wikimedia Commons

AL-BAGHDADI, EL ROSTRO VISIBLE DE UN AMBICIOSO IMPERIO

Los vínculos de la radicalización de al-Baghdadi con la ocupación estadounidense de Irak se remontan al 2004, cuando estuvo detenido en el campo de prisioneros de Bucca. El líder del autoproclamado Estado Islámico ya había formado parte de la insurgencia yihadista iraquí, pero fue después de su detención cuando pasó a formar parte de la célula de Al Qaeda que actuaba en Irak, de la cual se acabaría escindiendo la organización que luego, en 2013, pasaría a dirigir.

Su aparición más recordada se produjo en 2014, en la Gran Mezquita de Mosul, poco después de autoproclamarse califa del Estado Islámico de Irak y Levante. Bajo su mando, la organización se expandió entre Irak y Siria, conquistando ciudades importantes como Al Raqa y Mosul. Territorio que ha ido perdiendo progresivamente hasta perder las últimas posiciones que controlaban en Baghuz, en abril de este año. 

Dado por muerto varias veces, al-Baghdadi reapareció en un vídeo de propaganda de la organización terrorista, el pasado mes de abril, en el que hacía referencia a algunas operaciones militares y felicitaba a los autores del atentado en Sri Lanka, entre otras cosas.