Defensores de la libertad religiosa presentan el caso de China a Mike Pence

En plena ‘guerra comercial’ entre los dos grandes gigantes económicos del mundo, el Gobierno de Estados Unidos también está dando muestras de querer presionar al gigante asiático por la falta de libertades de sus ciudadanos.

Así, una coalición interreligiosa de defensores de la libertad religiosa fue recibida el pasado lunes por el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, para tratar el asunto de las diversas presiones del gobierno chino en esta materia.

Pence y otros funcionarios de la administración se reunieron durante aproximadamente una hora con algo más de una decena de representantes de diversas organizaciones religiosas. Entre ellos se encontraban varios evangélicos, como Russell Moore, director de la Comisión de Ética y Libertad Religiosa de la Convención Bautista del Sur; el presidente de Wilberforce, Randel Everett; Bob Fu, director de la organización China Aid; y David Curry, director del grupo internacional Open Doors USA (Puertas Abiertas).

“Algunos líderes expresaron su preocupación por el sorprendente aumento de las violaciones de la libertad religiosa en China en los últimos seis años”, dijo David Curry. Desde Puertas Abiertas monitorizan la persecución a los cristianos de forma anual, y China ha escalado puestos en los últimos años en su Lista Mundial de la persecución.

“Teníamos personas de diferentes orígenes religiosos, pero nos unimos para explicar en profundidad los problemas de cristianos, musulmanes, Falun Gong y otras religiones que están siendo perseguidas en China en este momento”, añadió Bob Fu.

Curry explicó a Christian Post que ha formado parte de reuniones similares con altos funcionarios del gobierno en Washington en el pasado para expresar sus preocupaciones sobre Irak y el Estado Islámico. La del lunes ha sido la primera reunión con Pence para abordar el caso de China.

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RESTRICCIONES

Varias entidades están denunciando que China ha desplegado un programa de “sinización”, es decir, de adaptación del cristianismo a los valores y estándares gubernamentales. Esta estrategia está llevando a una mayor vigilancia y control de los cristianos, que en algunos casos significa una represión de sus libertades.

La Casa Blanca emitió un comunicado en el que se comprometía a seguir presionando a China para “que respete el derecho consagrado en la constitución de China de permitir a los creyentes musulmanes, budistas y cristianos en todo el país la libertad de practicar sus creencias”.

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