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Andrew Brunson: “Las circunstancias extremas son necesarias a veces para llevarnos hacia Dios”

Un año después de su puesta en libertad, el pastor estadounidense Andrew Brunson acaba de publicar el libro God’s Hostage: A True Story of Persecution, Imprisonment, and Perseverance (Reo de Dios: una historia real de persecución, encarcelamiento y perseverancia, de momento solo disponible en inglés), donde relata parte de sus pensamientos e ideas acerca de Dios y su propia situación a lo largo de los 735 días que estuvo preso en Turquía. 

Acusado de simpatizar con el movimiento de Fethullah Gülen, considerado como una organización terrorista por parte del gobierno del presidente Recep Tayyip Erdogan, fue encarcelado tras el intento de Golpe de Estado fallido de 2016 y puesto en libertad en octubre de 2018, en buena parte a causa de la presión del gobierno estadounidense. 

“Creo que el Golpe de Estado les dio la oportunidad de hacer cosas que habían querido hacer antes”, ha asegurado respecto a las autoridades turcas en una entrevista con Christianity Today

Portada del libro de Brunson.

“ME SENTÍ ABANDONADO POR DIOS”

Como adelanto al material recopilado en el libro, Brunson ha manifestado algunos de los sentimientos que vivió durante su prisión. “Me sentí abandonado por Dios, y en esas circunstancias fue fácil dejar que mi corazón se enfriase”. 

El pastor también habla de “crisis de fe”, aunque recuerda que “no fue una cuestión por estar impresionado”. “Eso es persecución, y el libro de Santiago ya prometió que sucedería. Fue, más bien, el sentimiento de abandono. Esperaba recibir más fuerzas. Esperaba sentir un abrumador sentido de gracia. Cuando esto no pasó, me volví suicida”, remarca. 

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“Una cosa en la que traté de enfocarme era cultivar el temor de Dios: teniendo una perspectiva eterna, viendo las cosas a través de sus ojos”, señala. “También me mantuve firme en la promesa de que Dios corregirá todas las cosas al final”.

UN SUFRIMIENTO IMPRESCINDIBLE

Brunson explica que en 2009 creía que Dios lo estaba llamando a Turquía. “Cuando en 2016 fuimos detenidos, mi pensamiento fue que no podía ser posible”, dice. “Pero he aprendido a ver mi encarcelamiento como una parte crucial de la preparación de la cosecha, sobre todo por el movimiento global de oración que se puso en marcha”, añade. “ Las circunstancias extremas son necesarias a veces para llevarnos hacia Dios. Sin ellas, nuestra inclinación natural es a disminuir en fidelidad, debemos ser intencionales a la hora de cultivarla”, reitera. 

Sobre la situación actual en Turquía, Brunson manifiesta sentirse “pesimista” por las diferentes deportaciones de pastores que se han producido a lo largo del último año. “Habrá una cosecha, bajo el poder de Dios, pero ocurrirá bajo circunstancias difíciles”, apunta.