Keylor Navas elige a Dios como terapeuta

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El arquero titular del Real Madrid, el costarricense Keylor Navas, atraviesa en las últimas fechas por una muy buena racha de rendimiento. Sobre todo, tras las excelentes atajadas que dieron a su club la clasificación a la final de la Champions y triunfos en recientes partidos de La Liga.

Pero no siempre fue así, el guardameta pasó momentos difíciles este año que a todas luces ha sabido superar.

Es por eso que muchos quieren saber en qué cambió la rutina de Keylor durante las últimas semanas para pasar de las críticas a los halagos y de tener un pie fuera del club a ser ahora indispensable para el técnico Zinedine Zidane.

Este martes, el diario El País asegura que al guardameta incluso le ofrecieron ayuda de un psicólogo, pero que al final fue su fe en Dios, lo que lo ha ayudado a recuperarse.

El jugador, que se define como cristiano convencido, expresa que “En los momentos más complicados de la temporada llegaron incluso a sugerirle que buscara ayuda (psicológica) externa, pero prefirió tirar de su entorno. Se agarró a la fe, a su familia, se encerró en sí mismo y se pegó a Lluis Llopis, el preparador de porteros del Madrid”, señala el diario.

Incluso destacan que la amistad de jugadores en el camerino como Sergio Ramos y Marcelo fueron vitales, para ver su mejor versión en este cierre de temporada.

Keylor siempre ora de rodillas en la portería antes de cada partido

“El guardameta ha hecho autocritica siempre que ha tenido errores. Esa autocrítica y la capacidad que tiene para no venirse abajo son las características que más destacan de él en Valdebebas. Dicen que él lo vive como una “misión” y que en eso y en la religión reside su fuerza interior”, informa El País.

Ya en otros momentos Navas ha dejado en claro que debe su éxito a la fe. “Estando cerca de Dios todo se hace perfecto. Ese tema nos unió a los dos”, afirmó el arquero el año pasado al referirse a su relación con su esposa Andrea Salas.

El guardameta afirma que pese a todas las críticas que recibe, cada vez que se pone de rodillas en el campo, para orar bajo los palos de la portería al inicio del partido, su fe es más grande y seguirá haciéndolo. “Muchos me insultan cuando me ven de rodillas, me dicen que Dios no existe, pero yo seguiré rezando en cada estadio”, asegura Navas.